Yo antes jamás me creía esto, sentía como que formaba parte del mundo como una pieza que si se pierde nadie la echaría en falta, no aportaba nada especial, simplemente dejaba que los minutos, las horas y los días pasaran como si nada, la misma rutina, la misma vida, nada nuevo. No pedía mucho, una simple sonrisa me bastaba, pero no, no me salían.
Apareciste y de repente me hiciste sentir grande, importante, algo imprescindible, cada vez que abro la boca para decir algo aun que sea la mayor estupidez te brillan los ojos al escucharme, me sonríes y me devuelves otra estupidez.
Apenas pasaron 6 meses e hiciste que recuperara mis ganas de vivir, de luchar, de seguir adelante, de levantarme cantando y acostarme riendo.
Todavía no se donde estabas escondido y por qué tardaste tanto en aparecer.
Ahora aun me siento como una pieza, pero la que encaja a la perfección contigo.
Te quiero.
[Lo mejor de todo es que seguirá siendo así]
No estoy yo del todo segura (y mira que me gustaría) de que el sol no vaya a ponerse.
ResponderEliminarUn beso.