No consigo darte más porque no tengo,
para ti no fue suficiente entregarte el cielo,
te quedaste quieto viendo morir lo nuestro.
Y dime cuándo fue el momento,
dime dónde, dónde acaban los besos
dime cuándo olvidamos que valía la pena
seguir luchando por estos recuerdos
el primer aniversario muerto
la primera noche de espaldas
en la misma cama pero tan lejos..
sábado, 20 de marzo de 2010
martes, 9 de marzo de 2010
la importancia de un amigo

Los amores pueden ir y venir, pero los amigos no.
Podría estar millones de años contando lo que hicieron por mi y sin esperar nada a cambio.
Cuando alguien es tu amigo de verdad, tus problemas son sus problemas, si tu sufres , tu amigo también sufre, si necesitas ayuda ellos son los que están.
Un amigo no te deja solo, ni piensa si le conviene estar o no a tu lado, un amigo esta siempre ahí, al pie del cañón. Puedes ir y venir, puedes pelearte una y mil veces, pero la amistad va mas allá de eso, es como… un lazo transparente que te une de por vida.
Asique… GRACIAS AMIGOS
Podría estar millones de años contando lo que hicieron por mi y sin esperar nada a cambio.
Cuando alguien es tu amigo de verdad, tus problemas son sus problemas, si tu sufres , tu amigo también sufre, si necesitas ayuda ellos son los que están.
Un amigo no te deja solo, ni piensa si le conviene estar o no a tu lado, un amigo esta siempre ahí, al pie del cañón. Puedes ir y venir, puedes pelearte una y mil veces, pero la amistad va mas allá de eso, es como… un lazo transparente que te une de por vida.
Asique… GRACIAS AMIGOS
jueves, 4 de marzo de 2010
Tengo miedo

La RAE define miedo como: Perturbación angustiosa del ánimo por un riesgo o daño real o imaginario. En cambio yo creo que el miedo no es una definición.
El miedo es la impotencia de saber que algo va a pasar y no poder evitarlo, saber que cuando me despierte tu ya no estarás a mi lado, que cuando quiera gritarte para decirte que te quedes mi voz se apague y se quede todo en un soplo de aire. Creo también, que el miedo es no querer mirarte al espejo porque supones lo que veras reflejado en tu cara, verás ese dolor que rasga cada facción de esta, veras que el brillo que antes hacia especial tus ojos ya no existe, veras que por tus mejillas las lagrimas no se detienen y se atropellan las unas a las otras.
El miedo, MI miedo, es mirarme y no verte en mi interior, no sentir tu respiración en mi cuello, no escuchar tu voz, no mirarte mientras duermes, no reírme de tu especial sentido del humor, no ser yo la que pasee orgullosa de tu mano.
Mi miedo es perderte de nuevo, y hoy mas que nunca… TENGO MIEDO.
El miedo es la impotencia de saber que algo va a pasar y no poder evitarlo, saber que cuando me despierte tu ya no estarás a mi lado, que cuando quiera gritarte para decirte que te quedes mi voz se apague y se quede todo en un soplo de aire. Creo también, que el miedo es no querer mirarte al espejo porque supones lo que veras reflejado en tu cara, verás ese dolor que rasga cada facción de esta, veras que el brillo que antes hacia especial tus ojos ya no existe, veras que por tus mejillas las lagrimas no se detienen y se atropellan las unas a las otras.
El miedo, MI miedo, es mirarme y no verte en mi interior, no sentir tu respiración en mi cuello, no escuchar tu voz, no mirarte mientras duermes, no reírme de tu especial sentido del humor, no ser yo la que pasee orgullosa de tu mano.
Mi miedo es perderte de nuevo, y hoy mas que nunca… TENGO MIEDO.
miércoles, 3 de marzo de 2010
Echar de menos...
Echar de menos
es sentir el alma disolviéndose en el aire.
Es abrir los ojos y de golpe no ver nada.
Estirar las manos hasta el cielo y no tocar.
Echar de menos
es quemarse la razón con los recuerdos.
sonreír de pronto sin tener ningún motivo
o llorar como una niña en el silencio.
Morir un poco cada día, y sin embargo
seguir viviendo, alimentándose del tiempo.
Es no encontrar hogar en ningún sitio.
Echar de menos
es coger con la ilusión cientos de aviones.
Saber que se te espera en mil lugares.
Querer vivir, tal vez, doscientas vidas.
Echar de menos
es despertarse, y no querer abrir los ojos.
Es guardar tu voz bajo llave.
Es mirar hacia atrás, y estar tan cerca…
que me duele de pronto acostumbrarme.
No saber dónde vas, qué estás haciendo...
Es dudar que nadie pueda ya entenderme.
Pasar horas mirando la bandera
de un tiempo que hace poco
fue tan nuestro,
tan nuestro que al final, echar de menos…
…es seguir caminando sin ti
como un tren entre la niebla
cuando todo el mundo duerme.
es sentir el alma disolviéndose en el aire.
Es abrir los ojos y de golpe no ver nada.
Estirar las manos hasta el cielo y no tocar.
Echar de menos
es quemarse la razón con los recuerdos.
sonreír de pronto sin tener ningún motivo
o llorar como una niña en el silencio.
Morir un poco cada día, y sin embargo
seguir viviendo, alimentándose del tiempo.
Es no encontrar hogar en ningún sitio.
Echar de menos
es coger con la ilusión cientos de aviones.
Saber que se te espera en mil lugares.
Querer vivir, tal vez, doscientas vidas.
Echar de menos
es despertarse, y no querer abrir los ojos.
Es guardar tu voz bajo llave.
Es mirar hacia atrás, y estar tan cerca…
que me duele de pronto acostumbrarme.
No saber dónde vas, qué estás haciendo...
Es dudar que nadie pueda ya entenderme.
Pasar horas mirando la bandera
de un tiempo que hace poco
fue tan nuestro,
tan nuestro que al final, echar de menos…
…es seguir caminando sin ti
como un tren entre la niebla
cuando todo el mundo duerme.
lunes, 1 de marzo de 2010
Te Recordaré SIEMPRE!
¡No acordarme! Eres parte de mi existencia, de mí mismo. Has estado presente en cada una de las líneas que he leído, desde que vine aquí, un vulgar y tosco pobrecillo cuyo corazón heriste ya entonces. Has estado presente en cada proyecto desde aquel día, en el río, en las velas de los barcos, en los marjales, en las nubes, en la luz, la oscuridad, el viento, los bosques, el mar, las calles. Has encarnado cada fantasía con la que mi mente ha tropezado. No son más reales las piedras de las que están hechos los más recios edificios de Londres, ni tendrías mayor dificultad en desplazarlos con la mano de lo que han sido y seguirán siendo para mí tu presencia y tu influencia, allí y en todo lugar. Hasta el último instante de mi vida no podrás sino ser parte de mi carácter, parte de lo poco que de bueno hay en mí, parte de lo que de malo llevo. Pero en esta separación, sólo puedo asociarte a lo bueno y fielmente te recordaré vinculada a ello, pues tienes que haberme hecho más bien que mal, cualquiera que sea la punzante tristeza que ahora pueda sentir. ¡Que dios te bendiga! ¡Que dios te perdone!
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