Ya se de sobra que tiene esa sonrisa y esas maneras y todo el remolino que forma en cada gesto y en cada paso que da.
Ya se todo eso de que los besos de ciertas bocas saben mejor, es un cuento que me sé desde el día que me dio dos besos y me dijo su nombre.
Sé lo que es caer desde un precipicio y que aparezca de golpe y de frente para decirte: vamos, ven y me lo cuentas.
Sé lo que es despertarme y que se retuerza y bostece, luego te abrace y no sepas como deshacerte del resto del mundo.
Que cuando cruza por debajo del cielo solo el tonto mira la cielo.
Que yo también he memorizado su número de teléfono, pero también el número de sus escalones y el número de veces que afina sus cuerdas antes de ahogarse en bulerías.
Que no sólo conozco su ultima pesadilla, también las mil anteriores, y yo si que no tengo cojones a decirle que no a nada, porque tengo mas deudas con su espalda de las que nadie tendrá jamás con la luna.
Que le he visto volar por encima de poetas que valían mucho mas que estos dedos, y le he visto formar un charco de arena rompiendo todos los relojes que aparecían en su camino, y le he visto hacerle competencia a cualquier amanecer por la ventana.
No hay comentarios:
Publicar un comentario